¿Qué pasaría si de la noche a la mañana recibieras una carta cuyo destinatario es ni más ni menos que tú mismo? ¿Y qué pensarías si, además de recibir esa carta, supieras que el contenido que hay dentro es lo que va a pasarte dentro de un momento? Como cualquiera de nosotros, te quedarías anonadado, sin creer nada de lo que está y te va a estar pasando. Esto es lo que le va a suceder a Naho Takamiya, una chica de 16 años tímida y reservada, pues recibirá cartas de su yo de dentro de 10 años advirtiéndole y sugiriéndole sobre sus próximos actos, ya que, dependiendo de cómo los haga, cambiará o no el no deseado futuro de ella misma y de sus más cercanos.
Hacía meses que deseaba tener este manga en mi manos. Todo fue gracias a Ediciones Tomodomo, ya que, por un lado, me hizo saber de la existencia de esta obra y, por otro, consiguió su licencia y hasta hace unos días no estaba en el mercado. Y así fue, esperándolo unos días más tarde, me lo encontré de casualidad en una de las tiendas que normalmente me suelo pasar con el fin de ir directa a las continuaciones de otros mangas, por lo que me llevé una grata sorpresa sin haberlo planeado.
Como os comenté al principio de esta entrada, la historia de orange sigue a Naho Takamiya, una chica que, en su primer día de clase, recibe una misteriosa carta de quien dice ser su yo del futuro en la que se predice de forma exacta todo lo que le va a pasar. Además, su supuesta yo del futuro le pide que no repita los mismos errores que ella cometió, enviándole de esta manera más cartas comentándole los sucesos que estarán por llegar, así como el camino que tendrá que elegir para que esos errores que han hecho mella en el futuro no ocurran. Naho se queda sin palabras, pues ¿quién demonios va a creer que eso sea posible? Sin embargo, poco a poco se dará cuenta de que es verdad, de que las cartas que recibe cuentan lo que va pasar, pues, en primer lugar, sabrá antes que nadie el nombre del chico nuevo de su clase, Kakeru Naruse, que será determinante en su futuro.
Me gustaría contaros más, pero me gustaría que lo descubrierais por vosotros mismos, ya que nada más llegar al final del primer capítulo os vais a quedar boquiabiertos, y más si no sabéis un detalle que me he dejado de la sinopsis para aumentar el sobrecogimiento. Ahí es donde uno conoce y entiende el porqué de esas cartas y el significado de las mismas. A partir de ese momento me sentí una Naho más, pues, si no hace lo que su yo del futuro le indica, las consecuencias serán muy graves.
Otro detalle que me ha gustado mucho ha sido el regalo de una postal que estaba introducida entre algunas hojas del manga que muestra a todos los personajes más importantes que veremos en la historia. Por otro lado, la sobrecubierta es asombrosa, con una calidad y diseño increíble, sin olvidar el tacto que tiene, suave y delicado, distinto a la mayoría de los manga que hay en el mercado. Sinceramente, adoro este tipo de sobrecubiertas, porque detonan una calidad admirable que se refleja prácticamente en lo que se cuenta en las páginas que tiene dicho tomo en su interior.
Junto a la historia principal en este primer tomo también encontraremos el primer capítulo de una historia corta llamada Astronauta en primavera, que contará la vida de instituto de unas gemelas muy monas aunque muy distintas entre sí que conocerán a un chico guapísimo y perfecto. En definitiva, el primer tomo de orange me ha dejado sin palabras, ya que tenía de por sí muy buenas impresiones de él antes de su licencia y lo que me he encontrado en él ha superado con creces mis expectativas. Es cierto, quizá porque se asemejan demasiado, que los protagonistas me recuerdan muchísimo a los de Aoha Ride, algo que también haya incrementado mi gusto por el manga de Takano. Pero, dejando eso de un lado, si os gustan los buenos dramas y estáis preparados para sorprenderos a cada rato, os lo recomiendo. A mí, al menos, este primer tomo me ha encantado, aunque como todo, tendré que esperar a los siguientes (cuya periodicidad será trimestral) para ver si ese encanto sigue aumentando.
