A lo largo de su vida como desarrollador profesional, Petite Games ha lanzado mayoritariamente juegos en la plataforma de Steam y en Nintendo 3DS/Wii U, entre los que se encuentran Super Destroonaut (y sus derivados), Laser Blaster, Hit Ninja, Land it Rocket, Infinite Golf y Hover Heaven, entre otros. Uno más en la lista es el videojuego Midnight para Steam seguido de su segunda parte para Wii U, ambos lanzados 2016, en el que controlamos a un pequeño cubo blanquecino brillante donde lo lanzaremos con el fin de sortear obstáculos y encestar en un hueco como si un juego de golf se tratase. En esta ocasión, Petite Games cambia el estilo de juego y crea una variante de dicho título con 36 Fragments of Midnight, juego con el que se estrena en la Nintendo Switch cuyo análisis podéis leer en las siguientes líneas.
Juego simple, sencillo y fácil
Como su propio nombre indica, 36
Fragments of Midnight consiste en recoger 36 fragmentos de estrella
que los propios amigos de nuestro pequeño cubo han perdido. Todo ello en un
nivel de plataformas que se van generando
de manera procedural y aleatoria, donde tendremos que sortear obstáculos
para evitar la muerte instantánea y volver a empezar con cero fragmentos dado
que nuestra vida será única y no permite guardar partida. Simple y sencillo; no tiene más chicha ni
profundidad.
Los controles también son básicos: deslizarse con la cruceta y
saltar/doble salto serán los únicos movimientos que tendremos, eso sumándole un
salto también apoyado en la pared que hace que suba un poco el nivel de
maniobra mientras nos desplazamos por el laberinto. Solo errar con pulsar un
botón o pecar de confiado mientras nos movamos será cuando nos juegue una
mala pasada ya que una vez tienes fichados los obstáculos son bien fáciles
sortearlos cuando le coges el truco dado que serán siempre los mismos.
Desde ese punto, poca improvisación en los elementos letales y poca variedad puesto que sólo habrá láseres, sierras radiales y pinchos en techo y suelo, con temor al caerte al vacío (aunque al final no) y de subir demasiado con riesgo a pincharte. Eso sumándole un elemento decorativo de señal de advertencia para los láseres intermitentes con un tiempo determinado de activación que vienen y se van para prevenir dónde pisemos. En este sentido, si bien no puedo comparar el estilo de juego del primer Midnight, sí puedo decir que se podrían haber usado muchos más elementos que hubieran enriquecido los niveles.
Desde ese punto, poca improvisación en los elementos letales y poca variedad puesto que sólo habrá láseres, sierras radiales y pinchos en techo y suelo, con temor al caerte al vacío (aunque al final no) y de subir demasiado con riesgo a pincharte. Eso sumándole un elemento decorativo de señal de advertencia para los láseres intermitentes con un tiempo determinado de activación que vienen y se van para prevenir dónde pisemos. En este sentido, si bien no puedo comparar el estilo de juego del primer Midnight, sí puedo decir que se podrían haber usado muchos más elementos que hubieran enriquecido los niveles.
Tu orientación, buena compañera
En cuanto al recorrido, no puedo decir que sea muy extenso, es lo suficiente para dispersar 36 elementos a conseguir
y alguna vez puede que no sepamos por dónde seguir para encontrar los pocos que nos quedan. También el hecho que cada vez
que empecemos partida se regenere el área aleatoriamente es un punto a favor,
pero peca mucho de estático y previsible con la misma predisposición de
elementos como he comentado antes. Sin mapa en el que apoyarse, tendremos que
explorar el área en un orden acorde a nuestra elección para luego saber qué zona has
pasado y por dónde no. Relacionado con la distribución, el área sería un rectángulo
a lo ancho horizontalmente donde recorrerlo de arriba abajo también será un
deber para nuestros intereses.
Uno de los objetivos a conseguir
para pasarnos el nivel es que, tras conseguir los 36 fragmentos, debemos volver al
punto donde empezaste la partida. Desconozco su utilidad en el juego, pero
gracias a la decoración de unas bolas peludas más de aspecto enemigo que de
entrañables amigos, será nuestra indicación de que nos acercamos a nuestro
punto inicial y, por ende, se finalice la partida con un sabor decepcionante en
cuanto al diálogo que se presenta para darnos la enhorabuena. Sin más, se nos vuelve a presentar otra partida con la misma dinámica y sin ningún cambio
aparente, luego tiene poca o mínima
rejugabilidad, simplemente aspiramos a batir nuestro récord de tiempo en el que nos hemos pasado el juego. En relación a la dinámica del mismo, el nivel de dificultad
no existe. Sí habrá trozos estelares más fáciles de conseguir que otros, eso
está asumido, pero no por adentrarte más en la zona equivale a más zonas complejas
y dificultosas.
Un entorno gráfico mimado pero
nulo en lo musical
En lo que respecta al apartado
visual, es un entorno simplista y minimalista donde las plataformas y
obstáculos son puros bloques opacos negros con un fondo estático arboleado predefinido.
En un ambiente nocturno destaca nuestro pequeño cuadrado Midnight que
resplandece con su luz blanca dejando a su paso una estela brillante cuando
salta/camina e iluminando la oscura zona a su paso. Estos detalles visuales han mejorado en cuanto a juegos anteriores, hecho que
decanta más mimo en el desarrollo de nuestro protagonista y es lo más
atrayente que destaco en cuanto al diseño gráfico. Pequeña mención en el
ambiente, dado que al principio no me convencía en una primera impresión al
juego; la neblina para simular el ambiente boscoso nocturno, a veces más
pronunciada en unas zonas a otras, no es un elemento que moleste finalmente a
como lo pensaba de inicio.
En cambio, si en lo visual destaca, en lo sonoro brilla por su ausencia. Con una nula melodía musical,
el juego solo presenta el sonido de una brisa acorde al entorno, donde los sonidos
de recogida de fragmentos estelares y las muertes acompañan minuciosamente al
apartado auditivo. Por último comentar la duración,
si no somos muy prácticos en el juego de plataformas puede que nos lleve algo
más de media hora en pasarnos el juego si somos constantes tras muerte y
muerte, sin embargo el recorrido del área para un experto le puede llevar poco
más de cinco minutos su finalización.
Lo mejor:
- Generación aleatoria de plataformas.
- Detalles visuales bien cuidados.
- Poca variedad de obstáculos.
- Sencillo, previsible y repetitivo.
- Música ausente.
- Final decepcionante.
36 Fragments of
Midnight es un juego aceptable que cumple con lo que ofrece pero muy
mejorable en cuanto al contenido. Sencillo y simple, me ha atraído su apartado
gráfico pero he echado en falta un hilo musical mínimo. Su protagonista y su
regeneración cambiante aleatoria son sus puntos a favor pero todo lo
demás podría haber estado mejor.
Nota: 6/10.
Análisis realizado por Tania Plana López (versión de
Nintendo Switch). Copia facilitada por Ratalaika Games.
Nombre: 36 Fragments of Midnight
Género: Plataformas, Puzzle
Desarrollador: Petite Games
Distribuidor: Ratalaika Games
Jugadores: 1
Precio: 2.99€
Formato: Descarga digital Nintendo Switch (eShop)
Lanzamiento: 14/09/2017




